viernes, 6 de febrero de 2015

Capitulo 9


-Sr. Santos...
-Llámame Aitor, Susana. -Cortó el abogado de inmediato a la joven. -Soy, bueno, fui amigo de tu padre en el instituto. -Una sonrisa cálida asomó en el rosto adusto y formal de Aitor. 
-Aitor, -dijo Susana sin evitar sonreir -mi tía no sabe que estoy aquí. No debe saber que estoy aquí. No quiere que me involucre tanto en la liberación de mi padre. Piensa, más bien cree que puede ser peligroso para mi.
-A ver, morir no vas a morir. -Pensó Aitor en voz alta.
-¡No, no! -Exclamó horrorizada entre risas. -No peligroso de morir o que me vaya a suceder algo grave, sino peligroso de que me puedan encerrar en algún sitio cumpliendo algún tipo de condena. 
-¡Ah, vale! No te preocupes. El secreto irá conmigo a la tumba. Pero, no podemos omitir que tu tía tiene algo de razón. Tienes que tener cuidado. Hemos de organizarnos muy bien, ya que tú te juegas un castigo, que puede ser perder la libertad de salir de casa, y yo, bueno, digamos que pierdo bastante más que tú. Así que, voy a preparar un poco de café y vamos a ponernos manos a la obra. Hay una autopsia que recuperar.