miércoles, 21 de enero de 2015

Capítulo 6

        Raúl estaba ya impaciente. Hacía más de un mes que no tenía noticias de su hija, ni de la carta. Estaba preocupado por Susana; le podía haber pasado cualquier cosa. Si los días ya se le hacían eternos e iguales, sin saber nada eran aún peor. Los oficiales pasaban siempre por la puerta de su celda, era rutina, pero nunca se paraban ante su celda para darle alguna noticia o aviso. Hasta esa tarde. 
-Soriano, tienes visita. -El oficial habría la puerta de la celda pausadamente. Fueron los cinco segundos más largos para Raúl. 
-¿Quien es? 
-El Sr. Santos, su abogado.