lunes, 1 de diciembre de 2014

Capítulo 2

     



        Susana se dirigía al despacho del abogado para ver cómo iba a actuar tras haber leído la carta. Emocionada y triste a la vez, Susana tenía que mantenerse fuerte. Se lo debía a su madre y, ahora, tenía que hacerlo por su padre. Con solo dieciséis años tenía que afrontar sola todo lo que se le venía encima. Bajo la tutela de su tía Ainhoa, hermana de su padre, Susana seguía viviendo en la casa donde se había criado, no quería abandonar ni un solo recuerdo. Además, era la casa de su padre también y quería conservarla para cuando Raul volviese.